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10 de mayo de 2015

10 de Mayo 2015, llamamiento urgente al Congreso Internacional de Madres.



Queridas mamás, para este día de las madres intente buscar en la historia el verdadero significado de este día, encontré que culturas antiguas como la griega y la mexica ya habían dedicado días a celebrar a la Madre, la gran madre que da la vida a todo, representada en diversas diosas, pero la que me conmovió mucho más fue la Proclama del Día de las Madres que que Julia Ward (escritora estadounidense nacida en 1819) hizo en 1870, en  un contexto en el que su país se encontraba en guerra, esta mujer hizo un llamamiento a todas las madres para revelarse ante la muerte, ante el sufrimiento que estaba causando la guerra en ese momento, convocaba a un Congreso Internacional de Madres:

¡Levántense, mujeres de hoy! ¡Levántense todas las que tienen corazones, sin importar que su bautismo haya sido de agua o lágrimas! Digan con firmeza: ‘No permitiremos que los asuntos sean decididos por agencias irrelevantes. Nuestros maridos no regresarán a nosotras en busca de caricias y aplausos, apestando a matanzas. No se llevarán a nuestros hijos para que desaprendan todo lo que hemos podido enseñarles acerca de la caridad, la compasión y la paciencia’. Nosotras, mujeres de un país, tendremos demasiada compasión hacia aquellas de otro país, como para permitir que nuestros hijos sean entrenados para herir a los suyos. Desde el seno de una tierra devastada, una voz se alza con la nuestra y dice ‘¡Desarma! ¡Desarma!’ La espada del asesinato no es la balanza de la justicia. La sangre no limpia el deshonor, ni la violencia es señal de posesión.
Julia Ward, Proclama del Día de las Madres, 1870


En este momento y más que nunca celebrar el día de las madres, como un acto de amor a nuestra labor, que sepamos que las enseñanzas de entrega, altruismo, paciencia y presencia son una siembra de paz en cada ser humano pequeño, y que los frutos serán una sociedad repleta de consciencia por uno mismo y el otro y no hablo sólo del futuro para cuando nuestros hijxs sean adultos, hablo de un presente en el que aproximadamente cada 4 segundos nace un bebé y entonces cada 4 segundos nace una mamá, y una oportunidad de sembrar nueva semilla en esta tierra, el mayor regalo que podemos dar y recibir en este día y todos los días es el de acompañar a nuestros hijos, el de reclamar nuestro derecho a criar, a ESTAR, tomar nuestra libertad a ser madres presentes, por que es importante, por que no tendría que ser el trabajo menos reconocido ni remunerado, por que ser madres no tiene por que restarnos poder ni derechos si no todo lo contrario, el ser madre tiene que ser resignificado, como una etapa en la que la mujer pueda sentir que su poder se hace más grande, que suma a sus capacidades y potencialidades humanas, pero también como miembros activos de una sociedad que necesita urgentemente una reestructuración.


El 30 de abril de 1977, se realiza en Buenos Aires, la primera marcha de las Madres de la Plaza de Mayo, para exigir la aparición con vida de sus hijos que eran  víctimas de la represión de la dictadura militar que gobernaba a la Argentina en ese momento.


Resignificar la maternidad no es un día, todos los días somos madres, todos los días son día de la madre, recordémoselo a un país que festeja con fervor a la madre, pero que ha perdido la capacidad de honrar el principio de la maternidad: LA VIDA. Reconocer nuestra labor como madres, reconocer la labor de otras madres, honrarnos y honrar la maternidad en si misma es honrar la vida, la que tenemos, la que vivimos y la que damos, festejar la maternidad todos los días como un acto de creación también de nuevas formas de relacionarnos, miremos de cerca nuestro valor para reconocer ese valor en las otras.

Entonces en este día de las madres, queridas madres que tenemos el privilegio de leernos, reactivo la convocatoria de Julia Ward a generar este Congreso Internacional de Madres, ahí desde donde estemos, para ayudarnos unas a otras, para no juzgar las elecciones que la otra ha hecho y que ha podido, por que todas hacemos lo mejor que podemos, convoco a este congreso para que juntas salgamos a las calles cuando sea necesario defender la vida y la dignidad de los hijos de otras madres, la vida de otras madres, poder manifestar el amor tan grande que llevamos dentro de nuestro vientre poderoso para decirle a los gobiernos de todo el mundo que no estamos dispuestas a que sigan lastimando la vida, la vida que otra como nosotras ha parido, la vida de los hijxs de esta tierra.

"La maternidad". José Clemente Orozco. 

La maternidad es un poder muy grande, llevamos dentro la semilla del mundo, por ello ha sido poco nombrado por quienes tienen la fuerza, saquemos del secreto ese poder tan bien guardado , tomemos ese poder para hacer de nuestra maternidad un acto de amor constante desde donde la transformación de nuestras relaciones se active, y entonces se activen a su vez nuevas sociedades en donde todxs podamos coexistir en nuestras diversidades, cultivando alegría  cotidianamente.

Feliz día de las madres, por que ser madre es poderoso, por que ser madre puede ser la herramienta perfecta para desmantelar las maquinarias más grandes de violencia y tristeza, por que somos como las hormiguitas, de poco a poco, pero todas juntas, granito por granito, estamos en las profundidades de la tierra construyendo las nuevas ciudades y sociedades en donde todxs podemos existir en respeto por la vida.

Sí, feliz día de las madres, feliz día a todas las madres, que cada vez más madres sepamos que SER MADRE ES PODEROSO, ES HONORABLE Y QUE CONTAMOS CON TODO PARA TRANSFORMAR ESTA TIERRA.

Para todas las madres pero en especial en este momento para las que por más que quieran no pueden celebrar, a todas las madres de los #43 desparecidos, a las madres de las mujeres desparecidas y muertas en Ciudad Juárez y en el Estado de México, y a todas las madres de nuestro país que no han podido siquiera hacer un duelo, velar un cuerpo de hijos y/o hijas que no aparecen en ninguna lista de personas desparecidas, a las madres que han tenido que conformarse con velar un recuerdo, por que sólo han recibido un informe de que sus hijxs han muerto, sin poder abrazar el cuerpo de quien un día las bautizo madres.


Madres de 43 estudiantes mexicanos desaparecidos marchan en el día de la mujer


Feliz día al poder más grande que me ha transformado: la maternidad, feliz día a una maternidad apoderada. 
La Comadre Lila. 

10 de marzo de 2015

Destete con amor

No importa cuándo ni cómo. Lo fundamental es que el fin de una experiencia única como la lactancia suceda del modo más natural posible.


Es posible que el inicio de la lactancia no haya sido del todo fluído y, sin embargo, con una buena dosis de paciencia lo hemos logrado. La leche finalmente fluye, el niño crece, estamos cada día más enamorados, nos vamos acostumbrando a las reacciones de nuestros pechos, nos amigamos con ellos, los reconocemos en esta nueva función nutricia…
La vida nos sonríe.

Pero resulta que apenas han pasado unos meses desde el nacimiento del niño, justo cuando hemos logrado que los días y las noches se acomoden, nos vemos lanzadas al tobogán del “necesario destete” porque nuestro bebé ya es “mayor”. Aparecen muchas opiniones alrededor: que tiene dos dientes, que no va a seguir mamando hasta los 18 años, que tiene hambre, que no le estamos premitiendo crecer,que necesita conocer otros sabores. La cuestión es que la escena de un niño y una madre que están juntos plácidamente extasiados en medio de la lactancia es algo que molesta. Mucho.

Pero ¿acaso hay un momento adecuado para destetar al niño? A decir verdad, no lo hay. Podríamos decir que destetar a un niño es algo que, en el mejor de los casos, podría ir decidiendo el niño, en concordancia con su madre-incluyendo el hecho nutricio-es particular en cada caso.

Recursos poderosos.
Es oportuno aclarar que el ser humano está diseñado para mamar durante un tiempo mucho más prolongado de lo que en el mundo occidental estamos acostumbrados a pensar. La succión y el llanto son las dos herramientas de supervivencia de la criatura humana. La succión le permite nutrirse, el llanto le permite avisar que está en peligro. Ambos recursos son muy poderosos y deberíamos rendirnos ante ellos. Cualquier madre que observa a su hijo reconocerá que el niño, haya sido bendecido o no con la lactancia, continúa succionando hasta los cinco años, a veces hasta los seis o los siete. Durante este tiempo succiona lo que puede: el dedo, un trapo, un juguete o su propia lengua.

Dicho esto, no hay un momento determinado en el que “hay que” destetar a un niño. Algunos se destetan solos, otros tienen madres que deciden, con sus razones muy respetables, que ya no tienen disponibilidad para seguir dando el pecho. Muy bien. No hay problemas. La lactancia es un acuerdo entre dos personas: madre e hijo. Podemos admitir que uno de ellos no esté en condiciones de continuar la lactancia.

Una decisión íntima.
A veces es el niño quién decide no continuar, otras veces es la madre , y otras coinciden en el momento justo para ambos. Por lo tanto, no hay motivos para que el destete sea una indicación generada desde afuera de este vínculo. ¿Pero por qué sucede tan a menudo que quedamos sometidas a decisiones médicas o psicológicas que van en contra de nuestros sentimientos? Somos muchas las mujeres alejadas de nuestra esencia, por lo tanto es fácil imponernos conductas a favor del destete precoz, a veces de manera socavada. La más común aparece en la visita pediátrica de los cuatro o cinco meses cuando el médico nos entrega una “receta” que incluye todos los alimentos que el bebé debe empezar a ingerir.

Nos dejamos llevar.
La primera sensación que tenemos las madres es de angustia;pero acostumbradas a dejar de lado nuestras intuiciones naturales, aceptamos. Sin preguntar. Sin explicar. Sin reflexionar. Sin conversar. Obedientes y sumisas intentamos desesperadamente introducir alguna cucharadita de algo, sintiéndonos satisfechas cuando lo logramos. De este modo agregamos preocupaciones no imaginadas días atrás, cuando estábamos acomodándonos al ritmo placentero de la lactancia. Ahora hay que agregar una hora específica para preparar el puré, y luego lavar las ollas y limpiar la suciedad que generó la intención de hacerle tragar algo de alimento sólido al niño.

El bebé nunca lo pidió, nosotras tampoco, y además el puré de zanahorias resultó ser bastante menos nutritivo que nuestra leche. Poco apoco vamos aumentando las raciones diarias hasta que , en el mejor de los casos, el bebé acepta el alimento y va perdiendo interés o fuerza para succionar. En algunas ocasiones, un mes más tarde, perdemos completamente la producción de leche y el niño queda destetado tempranamente sin necesidad, cuando teníamos disponibilidad para darle de mamar y tiempo suficiente para ocuparnos de él.

Volver a conectarnos.
Lo que me resulta asombroso es la facilidad con que las madres ”creemos” en ese profesional sin que medie diálogo al respecto. Completamente disociadas de nuestra intuición y de la relación íntima que hemos establecido con el niño, nos volvemos temerosas, inseguras, desconfiadas e infantiles. En lugar de preguntar a otros supuestos sabedores del tema cuál es el momento ideal para el destete, cada madre conectada con su esencia femenina podría cuestionarse: ¿Cómo me siento dando de mamar?, ¿cómo está mi bebé amamantado?, ¿disfrutamos?, ¿tenemos algún impedimento para continuar?, ¿crece bien y feliz?, ¿alguien resulta perjudicado?, si la gente se molesta, ¿no será a causa de problemas que ellos necesitan resolver?

Si las mujeres estuviéramos atentas a la evolución natural del niño, veríamos que algunos bebés empiezan a demostrar algún interés por los alimentos después de los seis meses, cuando logran sentarse. Otros bebés no muestran interés hasta los nueve, y otros incluso hasta el año. No les atrae. Están todavía muy absorbidos por la relación idílica con la teta. Es decir, hay que observarles-por ejemplo, cuando se le hace la boca agua al ver comer a los padres o hermanos, o cuando luchan por obtener un pedazo de pan.
A veces sucede que están muy interesados en un trozo de pan pero no en el puré, es decir, quieren experimentar sensaciones con la boca pero no necesariamente alimentarse. Es importante comprender la diferencia. Sólo entonces determinaremos si ese niño en particular está maduro para introducir en su dieta la alimentación sólida.

El destete debería ser espontáneo, y cada díada mamá-bebé tendría que manejarlo en tiempos muy personales. Por otra parte, hay bebés que ingieren comida y además siguen durante muchos meses, o incluso años, tomando pecho. Cada díada madre-hijo debería tener su propia y original historia. Nosotras, si nos lo permitimos, sabemos qué necesitamos y qué experiencia nos hace más armónicos y felices.

Escuchar al corazón.Nadie desde afuera de la relación tiene derecho a dar indicaciones generales sobre cómo y cuándo destetar a un bebé, si no se le ha pedido ayuda concreta en ese sentido. Muchas madres nos angustiamos al preguntarnos cómo actuar cuando “ debemos” negarle el pecho a nuestro bebé mientras éste llora desconsoladamente reclamándolo. Sin embargo, si nos ponemos la mano sobre el corazón, con frecuencia resulta que no tenemos inconvenientes en seguir amamantando a nuestro bebé. Es evidente que estas normal generales son de lo más absurdo, tanto para nosotras como para nuestros hijos pequeños.

Por lo tanto, deberíamos reflexionar sobre qué estamos permitiendo que suceda dentro del hecho materno. ¿Por qué cualquiera puede opinar sobre algo tan íntimo como es el inicio o el fin de la lactancia y por qué las mujeres nos exponemos haciendo caso a cualquier lobo que se disfrace de abuelita para comernos? ¿En qué nos beneficia creer al lobo? ¿Por qué insistimos en aferrarnos a la niña que vive en nuestro interior y no permitimos el crecimiento de nuestra conciencia? ¿Cuál es el peligro de reconocer nuestras íntimas certezas y darles credibilidad? ¿Cuándo vamos a decidirnos, por fin, a otorgar prioridad al niño?

Sin interferencias.
El manejo autónomo de la lactancia en cuanto a su modalidad y duración, y en cuanto al placer y al contacto que provocan en sintonía con el mundo interno femenino, es un asunto íntimo. Es decir, no incumbe a nadie más que a la madre y al niño. Todas las opiniones deberían quedar en calidad de lo que son: opiniones.

El destete es una experiencia relativa a la lactancia, al vínculo amoroso, a la historia y a la experiencia de cada díada, y por lo tanto sería ideal que sucediera del modo más natural posible. No importa cuándo ni cómo… porque de todas maneras…en algún momento, va a suceder.


Artículo escrito por Laura Gutman

2 de marzo de 2015

"Canción tradicional del nacimiento"


CANTO DE LA DIOSA SENTADA EN LA TORTUGA (Diosa de los Alumbramientos)


Arte: Alina Sarli 

En la casa de la diosa sentada en la tortuga
dio a luz la embarazada
Adonde está la casa del asiento de tortuga
desciende de ella, da luz la perla, la pluma de gala.

En la casa de la diosa sentada en la tortuga
dio a luz la embarazada
allá en la casa son dados a luz los niños.

Donde está la casa de la diosa sentada en la tortuga
allá da a luz ella la cadena de perla, la pluma de gala
Allá viene uno a la vida, allá nace.

¡Ven acá, ven!
¡Ven acá, tú, niño recién nacido!
¡Ven acá!
Ponte en camino, ponte en camino,
tú, niño, ven acá,
tú que has sido dado a luz por mí,
tú, niño.

¡Ven acá, ven!
¡Ven acá, oh niño perla, ven acá!
Ven acá, ven acá, tú, niño, tú, perla,
tú, pluma de gala.

Canción popular
Recopilado por F. Bernardino de Sahagún, “Los cantares a los dioses”, Editorial Pedro Robledo, México, D.F., 1938, p. 116.
Arte: Alina Sarli 

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